Cómo reforzar las defensas en otoño: hábitos y complementos naturales
Con la llegada del otoño y el invierno, bajan las temperaturas y pasamos más tiempo en espacios cerrados. En esta época es especialmente importante mantener unos hábitos saludables que ayuden al funcionamiento normal de nuestras defensas.
Cómo cuidar las defensas durante los meses fríos
No existe una solución única para mantener nuestras defensas. El bienestar depende de un conjunto de hábitos diarios: una alimentación variada, un descanso adecuado, actividad física regular y una buena gestión del estrés.
1. Mantener una alimentación variada y equilibrada
La alimentación debe incluir frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y fuentes adecuadas de proteínas.
Las naranjas, mandarinas, kiwis, pimientos y otras frutas y verduras aportan vitamina C. También es importante mantener unos niveles adecuados de vitamina D, especialmente durante los meses con menos horas de sol.
2. Descansar correctamente
Dormir las horas necesarias ayuda a que el organismo se recupere. Es recomendable mantener horarios regulares, evitar las pantallas justo antes de acostarse y procurar que el dormitorio sea tranquilo y confortable.
3. Mantenerse activo
Realizar ejercicio moderado con regularidad contribuye al bienestar general. Caminar, montar en bicicleta o practicar una actividad adaptada a nuestra condición física son buenas opciones para evitar el sedentarismo.
4. Beber suficiente líquido
Aunque durante los meses fríos tengamos menos sensación de sed, es importante mantener una hidratación adecuada. Podemos combinar el agua con caldos o infusiones calientes sin exceso de azúcar.
5. Ventilar y mantener una buena higiene
Ventilar diariamente las habitaciones, lavarse las manos con frecuencia y evitar compartir vasos o cubiertos son medidas sencillas que ayudan a mantener una correcta higiene durante esta época.
Complementos naturales utilizados en otoño e invierno
Cuando la alimentación o las circunstancias personales lo requieren, pueden utilizarse determinados complementos alimenticios como apoyo. Entre los más conocidos se encuentran la vitamina C, la vitamina D, el zinc, la equinácea, el propóleo y la jalea real.
Vitamina C
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo. Puede obtenerse a través de la alimentación o mediante complementos cuando sea necesario.
Vitamina D
La vitamina D también contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Durante los meses con menos exposición solar puede ser conveniente consultar con un profesional si es necesario controlar sus niveles.
Equinácea
La equinácea es una planta tradicionalmente utilizada durante los cambios de estación. Se comercializa en diferentes presentaciones, como extractos, comprimidos, jarabes o infusiones.
Propóleo
El propóleo es una sustancia elaborada por las abejas a partir de resinas vegetales. Es habitual encontrarlo combinado con miel, equinácea, tomillo o vitamina C en productos destinados a los meses fríos.
Miel y jalea real
La miel puede utilizarse para endulzar infusiones y aporta una sensación agradable en la garganta. La jalea real es otro producto de la colmena utilizado habitualmente como complemento en periodos de mayor actividad o cansancio.
Antes de elegir un complemento
Los complementos alimenticios no sustituyen una alimentación variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. Es importante respetar la dosis indicada por el fabricante y comprobar si existen alergias, intolerancias, tratamientos médicos o situaciones especiales.
Las personas embarazadas o en periodo de lactancia, los niños y quienes toman medicamentos deben consultar previamente con un profesional sanitario.
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Cada persona tiene unas necesidades diferentes. En Tu Herboristería te ofrecemos asesoramiento personalizado para ayudarte a elegir el complemento que mejor se adapte a tus circunstancias.
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